5 feb. 2014

La carta del mes: Sacrificial altar


Comienza febrero, comienza un nuevo mes. Así que es el momento de publicar una nueva entrada en esta sección. En esta ocasión nos acercamos, por primera vez, a la escuela de magia oscura. Debemos dar rienda suelta a nuestro yo más bestial pero también más místico, a nuestro yo más inhumano pero también más trascendental, para congregarnos junto a otros adoradores de los dioses más oscuros que ha podido imaginar la raza humana. Nos situaremos en torno a una conjuración cuya mera visión llenará de terror nuestros corazones: el altar de sacrificio. ¡Qué comience el ritual! ¡Qué empiece a correr la sangre!





Como siempre, empezaremos realizando un repaso de la carta en cuestión:
                  
Sacrificial altar

-Hechizo rápido.
-Tipo: Conjuración.
-Escuela: Oscura (sólo para magos oscuros).
-Coste de inclusión en el libro: 1.
-Rango 0-1.
-Objetivo: Zona.
-Coste de maná:4.
-Subtipo: Ninguno.
-Efecto: Zone exclusive. Una vez por ronda, antes o después de que actúe una de nuestras criaturas, podemos destruir una criatura que controlemos y de la que seamos propietarios para dar a otra de nuestras criaturas los rasgos Melee +X y Piercing +X hasta el final de la ronda, donde X es igual al nivel de la criatura destruida.


Sacrificial altar es una carta que lleva con nosotros desde que Mage Wars salió a la venta y que nunca ha visto mucho juego. En aquel momento, el Warlock era el único mago oscuro existente, por lo que era el único que podía incluir este hechizo en su grimorio. Sin embargo, pocos libros de hechizos incluían el Sacrificial altar dado que exige un coste demasiado alto para lo que aporta. En el mejor de los casos, este oscuro tabernáculo permitía destruir una de nuestras criaturas que ya hubiera atacado y que ya estuviera condenada a la muerte por tener pocos puntos de vida restantes o por hallarse en un lugar irrelevante (o porque simplemente nos resultara poco atractiva para la vista; los designios del señor oscuro son inescrutables) para proporcionar el bonificador correspondiente a otra criatura que aún no hubiera atacado.

En resumidas cuentas, cuando apareció la caja básica de este juego Sacrificial altar era una carta extremadamente situacional. Había que darse con un canto en los dientes si se conseguía disponía de una sola oportunidad de obtener un beneficio de ella por partida (nada de sacrificar por sacrificar, que los acólitos del mal no crecen en los árboles y los dioses oscuros no son tan populares como para derrocharlos por echarse unas risas).

Pero con la publicación de Druid vs Necromancer, todo esto ha cambiado. La irrupción del nigromante en la arena de combate recupera el Sacrificial altar para el juego. Este nuevo mago tiene una habilidad que combina a la perfección con esta conjuración. Eternal servant dice lo siguiente: "Cuando una criatura no-muerta de nuestro bando que no sea legendaria ni épica entre en juego, se puede colocar el contador Eternal servant sobre ella. Sus ataques reciben el rasgo Piercing +1. Si la criatura es destruida, el nigromante puede pagar su coste en puntos de maná para reanimarla y cuando vuelva a entrar en juego puede volver a recibir el contador o reservarlo para más adelante".

Por tanto, una criatura que tenga el contador Eternal servant puede ser sacrificada para mayor gloria de los dioses malignos y volver al juego al final de la ronda. Así, turno tras turno, siempre que nuestro nigromante tenga el maná necesario para re-invocarla, podremos utilizar el Sacrificial altar para proporcionar el bonificador correspondiente a uno de nuestros aliados. El mejor momento para hacer esto es después de que la criatura elegida para honrar a los dioses oscuros haya atacado (no antes para no malgastar su acción y tampoco después para no dar la oportunidad a nuestro rival de destruirla antes de su glorioso sacrificio). Quizá no sea la forma más óptima (en términos de maná) de potenciar a uno de nuestros esbirros, pero también es cierto que no requiere gastar una sola acción de nuestro mago.

De entre todas las criaturas que se pueden ofrecer a los dioses oscuros hay una que brilla con luz propia (no sé si es muy correcto decir que un zombi brilla): el Plague zombie. Es un poco más caro de jugar que su primo hermano el Zombie minion (cuyo coste de 7 puntos de maná es ideal para sacrificarlo turno tras turno y proporcionar Melee +2 y Piercing +2 a un aliado), pero a cambio tiene la magnífica habilidad de otorgar un contador Rot a cada criatura que haya en su zona en el momento de su muerte. Si no fuera por el Sacrificial altar, la habilidad del Plague zombi apenas sería utilizada ya que nuestros malintencionados enemigos no lo atacarán nunca para evitar precisamente ese Rot. El altar permite, sin embargo, darle muerte sin problema y contaminar a todos sus vecinos. Si tenemos en cuenta que nuestras criaturas son todas inmunes a ese Rot (los no-muertos incorporan Posion immunity de serie y una de las habilidades de nuestro nigromante es precisamente la de poseer dicho rasgo), la muerte del Plague zombie genera una situación completamente ventajosa para nosotros: Rot para todos nuestros enemigos (que además dispara otra de las habilidades de nuestro mago, la de poder pagar 1 punto de maná para hacer 1 punto de daño a una criatura con al menos un contador de veneno encima) y Melee +2 y Piercing +2 para uno de nuestros esbirros.
 

Y gracias a Eternal servant, ¡vuelta a empezar el próximo turno!


5 comentarios:

  1. La idea es muy buena. Gracias por compartirla!

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  2. Gracias a vosotros por engordar mi lista de visitas XD

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  3. Hoy me he comido ese combo... con el Wizard vs Warlock!
    Hasta 5 Rots que he llegado a tener, que trataba de eliminarlos con mis "Wand of Healing" y mitigarlos con un "Rewrowth", pero el rival ha andado listo para disolver / dispelarlos. Malditos combos, la próxima ataco directamente el Altar, que no tiene mucho aguante... :(

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